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Cómo enfrentar las revisiones y la espera

6 de junio, 2023

A lo largo de todo el proceso de enfermedad de la Leucemia Mieloide Aguda (LMA) tendrás numerosas citas médicas, tanto para consultas con tu hematólogo u otro especialista como para la realización de pruebas. Estos momentos se convertirán probablemente en fechas señaladas en tu calendario. Es habitual que te encuentres nervioso y preocupado ante ellas, especialmente cuando se van aproximando. En esta situación es frecuente preguntarse qué pasará si los resultados son negativos, qué puede suponer esto, cómo puede afectar a las distintas facetas de tu vida, etc. A pesar de que esta intranquilidad sea normal y coherente con la situación, puede resultar problemática si interfiere de forma importante en tu rutina. Por ejemplo, puedes experimentar síntomas de ansiedad, problemas de concentración o dificultades para dormir. En este caso sería recomendable que trataras de hacer un ejercicio personal de control y regulación que te permita mantener ese nerviosismo y preocupación más controlados.

A continuación, te presentamos algunas pautas que pueden ayudarte.

Manejo de la espera y la incertidumbre

Aunque la incertidumbre es inherente al proceso oncológico, puedes llevar a cabo algunas medidas para reducirla y tolerarla mejor:

  • Identifica cuáles son tus fuentes de incertidumbre y piensa si puedes realizar alguna acción que te permita resolverla. El desconocimiento suele ser una de las más habituales en este proceso, por lo que tratar de obtener información fiable es una de las opciones.
  • Identifica qué aspectos no están bajo tu control y cuales sí y trata de enfocarte en estos últimos. Por ejemplo, no puedes controlar qué efectos secundarios vas a tener, pero sí puedes pedir información sobre cómo manejarlos.
  • Identifica las emociones que la incertidumbre te está produciendo (ej. miedo, tristeza, rabia…) y trata de canalizarlas de la mejor manera posible. Si tienes ansiedad puedes hacer algún ejercicio de control de la respiración, como la respiración diafragmática. Para llevarla a cabo, busca un lugar tranquilo en el que puedas estar sentado o tumbado cómodamente; también puedes poner algo de música que te resulte relajante. Comienza inhalando poco a poco por la nariz, tratando de llevar el aire al estómago, intentando que se hinche como si fuera un globo. Mantenlo unos segundos y después ve exhalando progresivamente por la boca. Cuando lo hayas expulsado todo, espera un poco y repite el proceso. Es recomendable que en cada una de estas fases vayas contando, para que así tu atención se focalice en la actividad.
  • Habla de tus preocupaciones con las personas de tu entorno y busca su apoyo. Esto te podrá ayudar a sentirte más tranquilo y seguro.
  • Trata de enfocarte en el momento presente. El futuro es incierto, dentro y fuera del proceso de la enfermedad, por lo que no se puede controlar ni saber qué va a pasar. Lo que sí puedes manejar es lo que está ocurriendo aquí y ahora, focalizándote en el presente. Hacer algún ejercicio de mindfulness te puede ayudar a conseguirlo. Uno de ellos es el body scan, que consiste en hacer una especie scanner de tu propio cuerpo, tomando conciencia de lo que sientes en cada parte de él. Para ello has de buscar un lugar tranquilo en el que puedas estar relajado, preferiblemente tumbado. Cuando te encuentres cómodo, comienza a hacer respiraciones profundas, inhalando por la nariz, manteniendo el aire unos segundos y exhalando por la boca. Repite este proceso unas cuantas veces hasta que te encuentres relajado. Una vez que alcances este estado, centra toda tu atención en el cuerpo, analizando de arriba abajo (o viceversa) cuáles son tus sensaciones en cada parte de él, una a una. Empieza por la cabeza, baja a la cara y el cuello, continua por los hombros y la parte alta de la espalda, sigue por el tórax y el vientre, etc. Mientras haces este recorrido, mantén un ritmo de respiración lento y constante.
  • Mantente activo. La realización de actividades, sobre todo aquellas que resultan gratificantes, puede ayudarte a pensar menos en la espera y a estar distraído.

Preparación de las consultas

Considerando que las son momentos importantes del proceso de enfermedad que pueden vivirse con intranquilidad, puedes adoptar algunas estrategias que te ayuden a enfrentarlas mejor:

  • Prepárate antes de ir. Dado que habitualmente se acude a las citas con preocupación y angustia, es normal que se olviden datos que se quieren ofrecer o preguntas que han podido ir surgiendo desde la última visita. Por este motivo, es importante que antes de acudir a cualquier cita médica dediques un tiempo a pensar qué cosas quieres transmitirle a tu especialista: tus síntomas, tus dudas, tus preocupaciones, tus necesidades, etc. Después de reflexionar sobre estas cuestiones, anótalas y llévalas contigo. Te servirá de soporte y te dará más seguridad y confianza.
  • En la medida de lo posible, intenta ir acompañado. Tener una persona de confianza contigo te dará más seguridad y te permitirá reducir ese nerviosismo. Te servirá de apoyo y te ayudará a recordar más información y a poder aclarar ciertas dudas. Si te ves especialmente angustiado puedes pedirle a él o ella que asuma el rol de portavoz.
  • Asegúrate de llevar todo lo necesario. Prepara con antelación los informes, medicamentos o muestras que tengas que aportar.
  • Planifícate bien. Días antes de la consulta revisa el horario y la localización de la cita, pensando con antelación cuánto tiempo necesitas para llegar a la consulta y si sabes cómo hacerlo. Ir con prisa o con miedo a no saber llegar solo te generará más angustia y nerviosismo.
  • Intenta dormir bien el día previo, ya que muchas veces las consultas requieren de largos tiempos de espera que terminan generando cansancio.
  • Practica algún ejercicio de relajación, como la técnica de visualización. Para llevarla a cabo, primero realiza unas cuantas respiraciones profundas, inhalando por la nariz y exhalando por la boca. Después, con los ojos cerrados, imagina un lugar que te resulte agradable. Puede ser desconocido o basarte en algún recuerdo. Intenta crear una imagen lo más detallada posible, recreando qué ves en ese lugar, cómo huele, qué escuchas y cómo te sientes en él. Mantente unos minutos pensando en ese sitio y adéntrate en él como si fueras el protagonista de tu propia película.
  • Intenta tener una comunicación fluida con tu equipo médico. Te permitirá acudir a las citas con mayor seguridad.
ES-OHD-2300021 Fecha de preparación: Octubre 2023